Una introducción es una sección inicial, cuyo propósito principal es contextualizar el texto y despertar el interés del lector.

Una introducción generalmente identifica el tema del documento y proporciona un resumen del mismo. También puede explicar algunas de las premisas que se consideran importantes para un mayor desarrollo del tema central.

El lector que lee la introducción debe poder hacerse una idea del contenido del texto antes de leerlo.

En los artículos técnicos, la introducción suele incluir una o más subsecciones estándar, como resumen, prólogo y agradecimientos. La introducción también puede ser otro capítulo del trabajo en sí, dividido en los apartados antes mencionados. Siempre debe representar un objeto o problema que necesita ser desarrollado, ya sea una especificación formal, producto, carácter o cualquier otro objeto.

Las principales características de la introducción:

– Sea breve y brinde información general para comprender qué tema se desarrollará.

– De manera clara y ordenada, plantee un tema que necesite desarrollarse para justificar su presentación.

– Debe contener lenguaje y términos fáciles de descifrar, a excepción de presentaciones científicas o especializadas.

– Mantenga el mismo estilo gramatical que el resto de su ensayo o presentación.

– Se debe atraer la atención del lector.

 

introducción

 

Partes de la introducción

Para preparar la introducción, es importante responder las siguientes preguntas:

¿Cuál debería ser el tema? La respuesta debe reflejar el argumento con algunas de sus características y razones (sin explicar literalmente la conclusión de la hipótesis o discurso).

¿Cuál fue el interés en exponer el tema? La respuesta debe identificar la fuente de interés, que puede ser variada: profesional, académica, informativa o personal.

¿Qué metodología o estrategia se utilizó? La respuesta debe indicar el método elegido o necesario para implementar la hipótesis o desarrollar un argumento. Por ejemplo, a través de investigación, teoría, herramientas de observación y más.

¿Cuál es el propósito o propósito del tema? La respuesta debe indicar si el propósito del discurso es analizar, entretener, distinguir o comprender un nuevo concepto sobre un tema ya conocido.

Dependiendo del discurso que esté desarrollando, a veces es conveniente preparar una introducción cuando el trabajo esté terminado. Por ejemplo, en trabajos de investigación en los que pueden aparecer datos relevantes en el proceso de análisis de información.

 

Tipos de introducción

De lo más general a lo concreto. El tema se considera desde los puntos más amplios y generales hasta los más específicos y específicos.

Empecemos por lo personal. El lector tiene la oportunidad de familiarizarse con el tema, basado en los intereses del autor y un enfoque personal.

Panorámica histórica. Se ofrece al lector una visión panorámica de la historia hasta el punto de interés de la investigación para tener una idea de cómo la investigación llegó al presente y qué otros temas pueden estar relacionados históricamente. Hasta la actualidad, como por ejemplo septiembre del 2020.

Desarrollar un punto de vista. Los objetivos que motivan el texto se explican por los argumentos dados anteriormente, que dan importancia a la investigación o exposición y sitúan al lector en un lugar ideológico, cultural o social desde el que se desarrollará la temática.

Exposición metódica. El lector tiene acceso a las formas en que trabajará el texto, el método específico de su elaboración y los métodos utilizados (bibliografías, encuestas, entrevistas, experiencia).