Conclusiones

Conclusiones TFG: cómo se redactan

conclusiones tfg

El trabajo final de grado (TFG) al igual que otros informes de investigación, debe incluir varios capítulos o cuerpos que dan forma de escrito científico. Uno de esos apartados son las conclusiones TFG.

En un esquema general, las conclusiones es el punto final de la investigación. Así si realizamos un trabajo final de grado (TFG), final de máster (TFM) o tesis doctoral (TD), debemos lograr un cierre con grandes aportes.

En ocasiones podemos ver TFG, TFM y TD  donde el autor aparentemente se agotó en el camino y no terminó brindando conclusiones contundente y convincentes.

Debemos considerar que al redactar conclusiones el mensaje tiene que ser profundo y dar aportes para que realmente sea una investigación.

Esto lo afirmamos porque en los TFG, TFM y TD  debemos describir cuatro cosas fundamentales.

Lo que se investiga expresado en los objetivos y la justificación.

El marco teórico que le brinda soporte de teorías, leyes, fundamentaciones específicas del área de conocimiento y del tema que investigamos. Este es nuestro sustento de experiencias previas.

EL marco metodológico. Para mostrar como abordaremos lo que investigamos. También la forma y estructura en el análisis de los datos e informaciones.

A lo que llegamos. A partir del qué investigamos, cuáles son los soportes de la investigación y cómo realizamos el abordaje, procedemos a decir a lo que llegamos.

Esa estructura es una orientación general, pero es una forma de sintetizar lo que necesitamos para comprender cómo elaborar conclusiones TFG.

 

conclusiones TFG

 

REDACTAR LAS CONCLUSIONES

En el trabajo final de grado (TFG), final de máster (TFM) y tesis doctoral (TD), hay que puntualizar al haber elaborado las conclusiones.

Para redactar las conclusiones hay que considerar que los elementos que estén en ella deben estar en algún apartado del trabajo. Hay que evitar incorporar nuevas cosas que no sean abordadas en la investigación.

Deben estar los resultados expresados en función de los objetivos, interrogantes e hipótesis de investigación. Hay que responder a la pregunta ¿A qué llegamos con esta investigación según lo planteado interiormente?, sino para qué investigamos esto.

Ser concreto, preciso y puntual pero señalando por qué puedes concluir lo que dices, de dónde sacaste esa información que te lleva a esa conclusión.

Presentar conclusiones con sustento en los datos. No descuidar detalles del grupo de estudio o muestra y señalar las posibles implicaciones a la población.

Si surgieron inconvenientes que entorpecieron o reorientaron la investigación, deben estar reflejadas al redactar las conclusiones. Lejos de pensar que eso es una debilidad, es una forma de decir que hiciste la investigación, tuviste inconvenientes, lo enfrentaste y superaste. Eso es investigar.

Cuidar la calidad del mensaje escrito. Ortografía, redacción, manejo de lenguaje técnico, términos empleados, fuentes bibliográficas.

Recuerda que las conclusiones son tuyas y no la de los otros autores, así que destaca siempre a lo que llegaste. Solo debes hacer uso de datos muy específicos y relevantes para la investigación. Recuerda que aquí dirás a lo que llegaste y puedes incluir un mensaje propio de lo que lograste con la investigación.

 

QUÉ DEBE CONSEGUIR EL LECTOR AL REDACTAR LAS CONCLUSIONES

Una vez que hemos logrado repasar puntos principales, debemos enfatizar sobre la importancia de los objetivos propuestos que era lo que queríamos investigar.

Hay que retomar los resultados y presentarlos de forma reflexiva, aquellos que sean relevantes para la investigación y que te ayudaron con conclusiones sólidas.

Lo que perseguimos es que el lector pueda comprender lo que hicimos en estas pocas líneas donde los hallazgos y tus reflexiones son los protagonistas.

Cuando has elaborado las conclusiones, genera un discurso motivador para continuar pensando sobre el tema y con ello hacer sugerencias de continuidad de la investigación.

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